¿Para quién es?
Está dirigido a parejas y familias que quieren mejorar cómo se comunican, resolver conflictos o tomar acuerdos con acompañamiento profesional.
¿Cómo trabajamos?
- 1Primera consulta
Conversamos sobre el motivo de consulta, su historia y lo que espera del proceso.
- 2Plan de trabajo
El profesional propone objetivos y frecuencia de las sesiones, y si hace falta, otras evaluaciones.
- 3Sesiones de 60 minutos
Presenciales en Aníbal Pinto 2533, San Joaquín, u online por videollamada.
- 4Trabajo en equipo
Si el caso lo requiere, se coordina con otras especialidades del centro, como psiquiatría o neuropsicología.
Profesionales que lo atienden
Ps. Paola Negrón UrreaPsicóloga clínica infanto-juvenil y de adultos / Especialista en autismo, parentalidad y trauma complejoVer perfil →
Ps. Marcela Romero CarvajalPsicóloga clínica infanto-juvenil y adultos / Perito judicial en familia, penal y civilVer perfil →
Ps. Julio César GutiérrezPsicólogo clínico adulto / Especialista en adicciones, terapia de parejas y familiasVer perfil →
Ps. María Fernanda Gaete TapiaPsicóloga clínica infanto-juvenil y de adultos / Especialista en psicoterapia breve y reparación de traumaVer perfil →
Ps. Karina SerranoPsicóloga clínica infanto-juvenil y adultos/as / Especialista en trauma complejo y reparaciónVer perfil →
Ps. Francisca Martí SanguinettiPsicóloga clínica adolescentes y adultos / Enfoque sistémico relacionalVer perfil →
Ps. Héctor Leyton RojoPsicólogo clínico infanto-juvenil, adulto y familiar / Experiencia en evaluación psicológica especializadaVer perfil →
Preguntas frecuentes
¿Qué es la terapia vincular?
Es un espacio en el que trabajan juntos el niño o niña y su madre, padre o cuidador, para fortalecer el apego, la comunicación y la forma de responder a sus necesidades.
¿Desde qué edad se puede consultar?
Puede comenzar desde la primera infancia, que es una etapa clave para el vínculo. Escríbanos y le orientamos según la edad de su hijo o hija.
¿Cuándo conviene consultar?
Si hay dificultades frecuentes en la relación, cambios de conducta, problemas de sueño o alimentación ligados a lo emocional, o después de situaciones como una separación, una adopción o la llegada de un hermano.
